Algunas personas llevan una doble vida. Son lo que les toca ser en una y son lo que desearÃan ser en la otra.
Hace dos años que estoy inscrita en una conocida página que me envÃa opciones de empleo a mi correo y religiosamente cada martes reviso los anuncios de B***.com.ve.
Desde entonces he optado a secretaria, recepcionista, asistente administrativo, aseadora de matas de oficina, asesora de imagen de vitrinas, periodista y gerente comunicacional (por no dejar), e incluso call centers. Recuerdo que una vez me llamaron de una empresa multinacional encargada de suministrar a industrias farmacéuticas., optaba por el cargo de asesor comunicacional (a los periodistas empresariales no solo nos enseñan a freÃr tequeños) el caso fue que no me llamaron, y la depresión post rechazo laboral no estuvo fácil de superar. No me volvieron a llamar de ninguna otra empresa a la que envié correos desde B***.com.ve. … Hasta hoy
Es un vulgar empleo de camello donde tendré absolutamente todos los beneficios laborales que la ley establece... eso incluye un salario, horario despreciable, uniforme, monotonÃa y aburrimiento. Señor, si usted le quiere desear mal a alguien échele la maldición de "ojala que te enamores de un chin@" "ojala te consigas un empleo bien aburrido que te amarre por el resto de tu juventud"
A partir de la semana que viene es probable que sea yo quien conteste sus llamadas para quejarse del mal servicio que presta la empresa a la que represente. Seré la señorita call centers… pero prometo no aburrirme de mi empleo de camello, y para hacerlo divertido, adoptaré mi personalidad de actriz de cine adulto.
AsÃ, en la mañana seré la Productora de MarÃa la tirana Fernández en la FM radio; y en la tarde seré “Lulu la call centers traviesa”.
Enjoy*
Recuerdas a Tager? clickea la etiqueta "Camello"
Hace dos años que estoy inscrita en una conocida página que me envÃa opciones de empleo a mi correo y religiosamente cada martes reviso los anuncios de B***.com.ve.
Desde entonces he optado a secretaria, recepcionista, asistente administrativo, aseadora de matas de oficina, asesora de imagen de vitrinas, periodista y gerente comunicacional (por no dejar), e incluso call centers. Recuerdo que una vez me llamaron de una empresa multinacional encargada de suministrar a industrias farmacéuticas., optaba por el cargo de asesor comunicacional (a los periodistas empresariales no solo nos enseñan a freÃr tequeños) el caso fue que no me llamaron, y la depresión post rechazo laboral no estuvo fácil de superar. No me volvieron a llamar de ninguna otra empresa a la que envié correos desde B***.com.ve. … Hasta hoy
Es un vulgar empleo de camello donde tendré absolutamente todos los beneficios laborales que la ley establece... eso incluye un salario, horario despreciable, uniforme, monotonÃa y aburrimiento. Señor, si usted le quiere desear mal a alguien échele la maldición de "
A partir de la semana que viene es probable que sea yo quien conteste sus llamadas para quejarse del mal servicio que presta la empresa a la que represente. Seré la señorita call centers… pero prometo no aburrirme de mi empleo de camello, y para hacerlo divertido, adoptaré mi personalidad de actriz de cine adulto.
AsÃ, en la mañana seré la Productora de MarÃa la tirana Fernández en la FM radio; y en la tarde seré “Lulu la call centers traviesa”.
Enjoy*
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Cuando reviso los post de hace un año o dos, pienso en lo imbécil que era. Cuando leo los de este mes, me doy cuenta que el ser imbécil es una condición peligrosamente permanente que se me acentúa con el pasar de los años.
Que lamentable. Mejor no leer en el pasado y pensar en ser mejor imbécil para el futuro.
Que lamentable. Mejor no leer en el pasado y pensar en ser mejor imbécil para el futuro.
La poca experiencia en mis pocos empleos, me han dejado sabios consejos. Entre ellos, no relacionarse mucho con las secretarias o las señoras que limpian. Sin embargo, el ser amable a veces implica tener que relacionarse con los demás.
No es que no me relacione con otros, simplemente evito hacer amistades por protección laboral. Al final, mis empleos, duran lo que dura el gas de un Coca-cola abierta en la nevera.
Pero hace unos dÃas fue inminente, la secretarÃa se me vino en cámara lenta, con la mirada fija, sin posibilidades de poder evadir sus pequeños ojos de hámster… fue una intercepción limpia, digna de pelÃcula.
Sin más remedio, me toco detenerme a saludar. Cuando sin previo aviso me preguntó si estaba interesada en “La Caja de Ahorro” de la oficina (chachanCHAN).
La Caja de Ahorro es como una secta religiosa-económica, peor que los testigos de Jehová. Una vez que entras quedas condenado a cumplir cuotas, de las que supuestamente obtendrás beneficio algún dÃa… lo que para los creyentes es el paraÃso, para los cajistas, es la Dropbox del dinero en la oficina.
Total que a mi el asunto de ahorrar no me gusta mucho. Mi cuenta de ahorro tiene 0,26 BF, lo que quiere decir que soy la peor ahorrista del mundo, o tal vez de la oficina.
Desde ese entonces la alta esfera de la sociedad oficinista que se reúne a tomar café y a chismear en la cocina, me rechaza. No sé si por mi cara de indiferencia ante ellas, o por el cuestionamiento que hice de su propuesta… “¿Para qué me voy a meter en eso, si ni salario tengo?”
Enjoy*
