Hay tres cosas que nunca he logrado entender: El tenis, los números y otros idiomas. Proceso información en colores, en letras o en escalas… pero el portugués es otro asunto.
Una calidez que recorre desde la punta de mis cejas hasta la parte baja de los talones, la saliva se espesa, las pupilas se contraen… y de repente el corazón late fuerte acompasado por una descarga que sale de la medula espinal haciendo erizar los vellos de la nuca. La respiración se acelera y los lóbulos de las orejas se calientan, comienzo despacito a acender (Nossa, Nossa)
Mis labios, mi lengua y la garganta se dilatan, trago fuerte y respiro rapidito ( Menina comecei a falar) las manos me sudan y me recuerdan que debo respirar, subir la lengua y acariciar cada palabra para no olvidar donde estoy y lo que estoy haciendo (Tomei coragem Ai se eu te pego)
… Respirar, respirar que la paciência e perseverança são recompensados
Enjoy*/ Desfrutar*
Como este blogger es mío y aquí se hace lo que yo digo, mandé a volar el mes de Marzo., que por ser un asco no merece ni siquiera ser recordado.
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Hagamos como que nunca existió. Sigamos de largo, volteemos la mirada y reprimamos los recuerdos, no será fácil… pero si Marzo pudo ser tan cara dura de olvidarse de mí y ponerme a lamer el piso, lo mínimo que puedo hacer es ignorar que existió.
Es que hay meses difíciles como Junio y meses desgraciados como Diciembre…¿ Pero como imaginarse que Marzo sería una desdicha?
Bueno... algo se traía entre manos con Febrero.
Abril no es que sea una dulzurita, se entrega con todo y a nadie. Por lo menos deja en claro que hará calor insoportable, que olerá frecuentemente a mirra e incienso y que además dejará pasar los día sin uno darse cuenta.
No importa, con tal de que se muestre claro, tal y como es.
Marzo, oficialmente prometo olvidarte… “Será como si nunca hubieses existido”.
Enjoy*
Esas personas que sin quererlo te joden el momento, el humor y hasta la semana completa. No piensan lo que dicen, no dicen lo que hacen y a veces ni se enteran que hacen daño.
Pueden ser los hipervínculos. Esos mismos que te llevan a pensar en cosas que tratas de olvidar cada día y que duelen sin querer… es cuando bajas la cabeza y rezas porque no se note la nostalgia, pero todos sabemos que el daño está hecho y no hay vuelta atrás.
Simplemente no tienen la culpa de ser un “Trasladador” de cosas malas o de ser víctimas de las circunstancias. Lo peor viene cuando sientes la necesidad de estar con ell@s… Por qué?... Por qué esas benditas ganas de auto flagelo?
Es como saber que te comiste algo que te hizo daño, pero lo quieres volver a comer… ¿masoquismo tal vez?. No vas directamente a lo que comiste, sino que pruebas el topping de crema batida que se pega a la caja. El topping no tiene la culpa! Ni siquiera es lo que hace daño directamente… pero afecta en la fuerza de voluntad.
A mis lectores imaginarios que tienen un amigo, un jefe o un hipervínculo tóxico… no compartan bebidas, ni energías con este tipo de persona que te cagan la semana o el día.