Lo más absurdo de esa frase, es que cuanto más tenemos, más queremos. Los humanos somos asà de golosos, caprichosos y tan democráticamente idiotas que terminamos deseando pendejadas.
Pedimos bienes materiales, pedimos fe, pedimos amor… deberÃamos pedir, no pedir tanto para dejar de lado lo que no podemos tener. Pero ese es el problema, lo que nos falta., el eterno pendiente de un “algo”. .. De un “alguien”.
Nos duele, nos maltrata y nos atrae lo que nos falta. Es como un apartado de la temida “Ley de Murphy”, que dice que todo aquel que se pase de listo siendo caprichoso, será jodido con un aberrante “NO” o peor… un “Tal Vez” acompañado por un drama bien novelero.
Nada más satisfactorio para el Karma que asociarse con Murphy, y garantizar que todo aquel mortal que se antoje de lo que no debe, sufra las consecuencias de pecados cometidos en está o en vidas pasadas. Lo mejor solo viene después, cuando te das cuenta de que “sin razón alguna”, fuiste rechazado, vomitado y aplastado por el fantasma de tu ego., y todo por no poder tener lo que quieres.
Y entonces, cuando pensabas que nada podÃa ser peor… Karma y Murphy deciden cumplir nuestros deseos.
Se atrae lo que se quiere, para luego no saber qué hacer con lo que se tiene… es cuando decidimos pedir más.
Enjoy*
Pedimos bienes materiales, pedimos fe, pedimos amor… deberÃamos pedir, no pedir tanto para dejar de lado lo que no podemos tener. Pero ese es el problema, lo que nos falta., el eterno pendiente de un “algo”. .. De un “alguien”.
Nos duele, nos maltrata y nos atrae lo que nos falta. Es como un apartado de la temida “Ley de Murphy”, que dice que todo aquel que se pase de listo siendo caprichoso, será jodido con un aberrante “NO” o peor… un “Tal Vez” acompañado por un drama bien novelero.
Nada más satisfactorio para el Karma que asociarse con Murphy, y garantizar que todo aquel mortal que se antoje de lo que no debe, sufra las consecuencias de pecados cometidos en está o en vidas pasadas. Lo mejor solo viene después, cuando te das cuenta de que “sin razón alguna”, fuiste rechazado, vomitado y aplastado por el fantasma de tu ego., y todo por no poder tener lo que quieres.
Y entonces, cuando pensabas que nada podÃa ser peor… Karma y Murphy deciden cumplir nuestros deseos.
Se atrae lo que se quiere, para luego no saber qué hacer con lo que se tiene… es cuando decidimos pedir más.
Enjoy*
Cuando se quiere decir mucho y no se dice nada, todo se jode. Cuando no hay nada que decir, también las cosas se complican. La pregunta es, ¿Qué hacer cuando no hay nada que decir y se tiene que contar mucho?
“Siempre le digo lo que pienso, pero nunca lo que siento”…
“Siempre le digo lo que pienso, pero nunca lo que siento”…
Decidà ir a un Baby Shower y estrenarme en el mundo de los locales nocturnos. Antros de donde sales podrido de humo y con el maquillaje revirtiendo su efecto embellecedor (otr@s salen en peor estado). Como era mi 1era vez, me porté como jevita virgen súper decidida a entregarse… no me quejé, me movà al son que me toco, y sÃ, sentà nervios antes de los tres primeros round con el ron.
Empezando el dÃa mi estado bipolar depresivo era notable. LlovÃa, hacia calor, y mi acne de adolescente se enteró de todo eso y me pasó factura.
Asà comenzó el dale que te pego con el espejo… situaciones extremas, requieren acciones extremas. Solución: – tacones 31 centÃmetros- y ya no hay quien me detenga.
Por seis horas fui la dominatriz del mundo, la teibolera de las aceras, la sensación de camioneteros, y eso fue todo… inflar globos para el Baby Shower, y volver a mi casa a pedirle perdón a mis converse all star rojos por la traición cometida.
Una sabÃa decisión. Pasar siete horas sin sentarse, con unos tacones de 31 centÃmetros, solo se logra con masoquismo y muchas ganas, y la verdad es que yo no querÃa que mi 1era vez en un sitio nocturno se convirtiera en algo como perder la virginidad en el cuarto de los papás de tu novio, mientras la foto del matrimonio te mira acusadoramente y los hermanitos juegan Play afuera. Adrenalina, no es la palabra correcta… es incomodidad absoluta. Lo que me remite, al hecho de que la 1era vez no suele ser en un sitio realmente bonito, la razón es que eso forma parte de pagar la novatada… la exigencia llega con la experiencia.
A mi casa llegué adolorida, oliendo raro, despeinada… pero feliz., Como debe ser una buena 1era vez.
**La canción que escuché antes de irme me recordó algo por lo que yo andaba depre... ¿qué era?... umm... ¡Lo tengo!... M.u.s.o
Enjoy*
Empezando el dÃa mi estado bipolar depresivo era notable. LlovÃa, hacia calor, y mi acne de adolescente se enteró de todo eso y me pasó factura.
Asà comenzó el dale que te pego con el espejo… situaciones extremas, requieren acciones extremas. Solución: – tacones 31 centÃmetros- y ya no hay quien me detenga.
Por seis horas fui la dominatriz del mundo, la teibolera de las aceras, la sensación de camioneteros, y eso fue todo… inflar globos para el Baby Shower, y volver a mi casa a pedirle perdón a mis converse all star rojos por la traición cometida.
Una sabÃa decisión. Pasar siete horas sin sentarse, con unos tacones de 31 centÃmetros, solo se logra con masoquismo y muchas ganas, y la verdad es que yo no querÃa que mi 1era vez en un sitio nocturno se convirtiera en algo como perder la virginidad en el cuarto de los papás de tu novio, mientras la foto del matrimonio te mira acusadoramente y los hermanitos juegan Play afuera. Adrenalina, no es la palabra correcta… es incomodidad absoluta. Lo que me remite, al hecho de que la 1era vez no suele ser en un sitio realmente bonito, la razón es que eso forma parte de pagar la novatada… la exigencia llega con la experiencia.
A mi casa llegué adolorida, oliendo raro, despeinada… pero feliz., Como debe ser una buena 1era vez.
**La canción que escuché antes de irme me recordó algo por lo que yo andaba depre... ¿qué era?... umm... ¡Lo tengo!... M.u.s.o
Enjoy*