
Hace unos días terminé mi aventura como pasante. ¿Qué como me fue?....
Pudo ser peor, pero de todo y de todos se aprende algo. La mayoría de las veces no nos damos cuenta al principio, pero eso es una ventaja. Pasando trabajo en el trabajo es que de verdad se aprende, o capaz y es mi síndrome incurable de nenita masoquista, excusa que suelo usar para entender mi negativismo… o brutalidad.
El punto es que, realmente pudiera decir que voy a extrañar la oficina, el horario madrugador, el metro y su gente o la tremenda caminata diaria. Y así extender la nostalgia a los compañeros de trabajo… pero no.
Al terminar el momento “sentimental”, llega el golpe con la realidad que cruelmente me pregunta todos lo día, “¿Y ahora que vas hacer con tu vida?”.
Yo no sé si es la junta con el chico intelectual de la azotea, que me habla de “Los poetas malditos”, teorías de la vida, libros de Osho y Freddy Nietzsche, la Libertad y El Existencialismo, pero siento que estoy en la cruzada de los 21.
Es el momento de decidir ser una más que odia su trabajo, y se complace con “el pudo ser y no fue”, o… puedo llegar a los 30 y ser una persona que no tiene nada de que arrepentirse, y vislumbrar la felicidad de la vejez.
El gran dilema “Ser o no ser un camello”.
PD: El ser “Camello”, hace referencia a la tesis planteada por Freddy Nietzsche, en donde el hombre tiene tres fases: Camello- Tigre- Niño.
Enjoy*
No siempre pasa, pero en estas ultimas oportunidades, he sentido unas ganas infalibles de escribir… y no puedo.
Tal vez este perdiendo facultades, o tal vez este absorbiendo malas vibras del ambiente y por eso mis chacras estan afectados. También le puedo adjuntar mi falta de palabras a la calima que esta afectando la cuidad… pero… no. Tengo el síndrome “Fríe tequeño”.
Resulta que durante estas semanas en mi aventura de pasante, he sido denigrada (por llamarlo así) por mis supuestas pocas cualidades en el mundo de la redacción.
¿Es que acaso para saber escribir, darle coherencia, concordancia y resonancia a una pinché nota de un párrafo, tienes que ser mención impreso?, es que acaso un periodista de mención organizacional,¿no tiene las cualidades para redactar bien y hacerse entender?
El verdadero problema no es la mención, es el tipo de personas que hacen de la mención “Periodismo Empresarial” una fritanga de profesionales basura, que optan por decir a plena voz… “Yo me fui por organizacional, para no escribir más”. Ilusos, irrespetuosos y carentes de sentido común. Claro que se escribe, tanto o más que en un periódico.
Para aclarar a mis lectores imaginarios y no tan imaginarios. Me gusta tanto escribir, que lo hago en mi tiempo libre. No soy de mención impreso, por la misma razón que no frecuento la televisión… causas nobles de rebeldía, en donde me disgusta la antipatía de tener que seguir una línea editorial. En donde la ética de 5 años, pasa a formar parte de lo que diga tu jefe, o el dueño del medio.
Enjoy*
PD: Un saludo especial a la otra pasante de mención impreso. Que sabe tanto… que no sabe a nada.
Tal vez este perdiendo facultades, o tal vez este absorbiendo malas vibras del ambiente y por eso mis chacras estan afectados. También le puedo adjuntar mi falta de palabras a la calima que esta afectando la cuidad… pero… no. Tengo el síndrome “Fríe tequeño”.
Resulta que durante estas semanas en mi aventura de pasante, he sido denigrada (por llamarlo así) por mis supuestas pocas cualidades en el mundo de la redacción.
¿Es que acaso para saber escribir, darle coherencia, concordancia y resonancia a una pinché nota de un párrafo, tienes que ser mención impreso?, es que acaso un periodista de mención organizacional,¿no tiene las cualidades para redactar bien y hacerse entender?
El verdadero problema no es la mención, es el tipo de personas que hacen de la mención “Periodismo Empresarial” una fritanga de profesionales basura, que optan por decir a plena voz… “Yo me fui por organizacional, para no escribir más”. Ilusos, irrespetuosos y carentes de sentido común. Claro que se escribe, tanto o más que en un periódico.
Para aclarar a mis lectores imaginarios y no tan imaginarios. Me gusta tanto escribir, que lo hago en mi tiempo libre. No soy de mención impreso, por la misma razón que no frecuento la televisión… causas nobles de rebeldía, en donde me disgusta la antipatía de tener que seguir una línea editorial. En donde la ética de 5 años, pasa a formar parte de lo que diga tu jefe, o el dueño del medio.
Enjoy*
PD: Un saludo especial a la otra pasante de mención impreso. Que sabe tanto… que no sabe a nada.

Desde servir café, redactar miles de notitas de prensa aburridas y con personalidad chavista, hasta no tener salario, trabajar de 7am a 3pm y ser denigrada por no estar graduada y de mención “Fríe tequeño” (Periodismo Organizacional o Empresarial); Se llama ser pasante.
Si, es mi nuevo y fabuloso día a día, en donde no tengo tiempo para nada ni nadie.
No solo yo estoy pasando por esto, me complace saber que más del 50% de mis compañeros de clase viven lo que yo vivo diariamente. Unos peor, Otros mejor... pero casi todos son victimas de jefes o tutores impertinentes y egocéntricos, que por ser más que tu, tienen el derecho y el deber de hacerte pagar todas las novatadas posibles. Para aquellos afortunados que no tiene un jefe o tutor empresarial como el anterior, les dedico a ese “compañero” de trabajo, que también es más que tu, que no te puede ver respirando, saliendo del baño o tomando agua, ya que asume un papel de jerarquía que no llegará a tener, a menos que siga jalando o aumente el nivel de chupa media que lleva hasta ahora.
No conforme con que hasta la señora de limpieza sea más que tu, también debes asumir con devoción el roll de pasante y dejar saber con orgullo tu inexperiencia y tus ganas absolutas de querer ser excelente, para ver si por un milagro de la vida te dejan fijo, o por lo menos sales con buena nota del infierno laboral al que se esta siendo sometido.
¿Para qué tanta universidad? ¿Para qué tanto leer y estudiar sobre ética, periodismo valeroso, equidad y trabajo en equipo? Si el mundo laboral es cochino, ignorante de sinceridad y de trabajo en equipo… si, el que haces tu, contigo y tu cerebro.
Todo comienzo es difícil ya lo sé, la vida es como una caraota “Negra y dura” y las pasantias son para aprender lo que te espera o terminar creándote un trauma para no querer trabajar más… o como mi caso… querer estudiar otra cosa, para no pasar el resto de mi vida siendo pasante o la asalariada de un pendej@.
Enjoy*
PD: ¡Como extrañaba escribir lo que me diera la gana y como me diera la gana!