¿A quién se le ocurrió inventar que
hoy es el dÃa mundial de la felicidad? Esto de verdad me crea una preocupación
porque realmente no sé que se hace exactamente en un dÃa como hoy… ser feliz? Hacer
feliz a otros?
La verdad yo no me siento tan
feliz. Es más, para sincerarnos estoy de mal humor y desde que me enteré que
hoy se celebra esta estupidez me puse peor.
Mi dÃa iba bien, hasta que me
puse lo primero que encontré. Unos pantalones bien sucios porque los que lavé
para ponerme hoy, me quedan grandes (ahora todo me queda grande o flojo y feo)…
de repente por un momento todo mejoró, cantaron los pájaros y salió el sol
gracias a un regalo de los bolsillos mugrientos hecho de mi, hacia mi, al darme
dinero que creÃa haber perdido. Llega el mensaje de “buenos dÃas” por
cuestiones de quÃmica. Me deja el metro. Leo un libro nuevo que no me hace
ojitos. Voy tarde. Sudo mirando al sol recordando las fotos que me llegaron
esta mañana al WhatsApp… El muy imbécil está en New York pasándola bomba en la
nieve con su nueva veinteañera. Lo odio. ¿Por qué eres tan cara e tabla y mala
gente al mandarme fotos? Es que hay gente imbécil y mala gente… y él!
Llego tarde, sin maquillaje, con
la loncherita estorba manos… icono clásico de un asalariado infeliz. La asistente
de mi jefe rÃe y comenta que aun mi contrato no esta listo por asuntos de mi
apellido/nombre “imperialista y poco común”, este bendito nombre que me recuerda la dificultad que implica para muchos cambiar una M por una F.
No almuerzo porque el comedor
siempre full y mal oliente me termina de manipular el mal humor. Continuará.
Enjoy*
Y aquà vamos. Sin peinarme, sin
tacones, sin maquillaje y con peste. Hacer las cosas diferente, el paralelo de
quien soy… natural, sin reservas… cansada de conquistar, quiero dedicación para
que me conquisten.
Ya no más. Basta Fuckers.
Soy inteligente, soy bonita,
entiendo de deportes, juego Xbox, y soy una excelente profesional, responsable,
amiga, solidaria y tengo mil virtudes más que me hacen merecer a alguien que se
ha dedicado a pedirme una cita.
De alguna forma tengo que volver
a salir de la inmundicia… asà sea con quÃmica.
Una explicación, un algo que te
haga volver a creer en ti, y dejar de pensar en el “nosotros” para poder
iniciar el duelo, la pérdida de lo que fuimos y de lo que ya nunca más seremos.
Otra vez marzo! Otro marzo como
el del año pasado… Cuando se repite la misma situación de igual forma en el
mismo mes y con alguien distinto, es como para ponerse a pensar en lo que se está
haciendo mal. Tengo que ser yo la del problema.
De nuevo lidiar con el fracaso,
el vacio que llena el estomago de compasión, llorar por todo y de nada, romper
cosas… por favor, que alguien me explique si terminar conmigo en el mes de
marzo ahora será tradición, digo, para irme preparando desde enero.
La maldición del ex contador: “La
ausencia advierte la partida. Y la mirada de quien ya no siente nada” Esto
sigue siendo su culpa. Lidiar con los miedos que él dejó forma parte de quien
ahora soy, siempre en el sosiego del rechazo, la misma bendita sensación de no
ser más, ni suficiente… la tragedia del subsuelo de mi autoestima, ese bendito “no
eres tú, soy yo”. La excusa rompe almas que no justifica ni engaña… no son
ellos, soy yo con mis miedos y mis desventajas, soy yo con el peso de mis
culpas y el recelo de lo que no termino de ver en el espejo… no, no son ellos, soy yo y lo que espero.
Marzo, mi querido mes de marzo ¿Hasta
cuándo me enfrÃas el alma?
Enjoy*
