Trato de entender, intento
encontrarle sentido buscando una razón entre los “Porque”, que justifiquen a
mis ¿Por qué?. Son esas cosas del destino, del azar y la causalidad el amor no
correspondido.
Desde hace un año vengo repitiendo
la misma cadena de oraciones, el mismo rosario de todas las noches, y resignada
acepto el karma; en honor a gente que lastime, en respuesta a la partida de mi
ex, en justificación para el tipo que me maltrata hoy… si, todo me lo busqué yo
solita y forma parte de la cosa horrible que hoy soy. Pero esto, de poner a un pobre individuo a
sufrir por mi, eso si que no lo pedà ni lo busqué.
Desde hace un año vengo pidiéndole
al universo o quien sea que me escuchara que por favor parara, que me enviara algo
o alguien a quien aferrarme, alguien que me acompañara y disminuyera el vértigo
de mis dÃas…y me enviaron un perro, un maltratador, el trabajo de la vida. Y al
él. Que me ama de forma desaforada, que me asfixia de tanta ternura, pero lo
que más me molesta es que no sea correspondido y que el Karma venga a joderme
de nuevo por hacer otra vez daño. Me ando con cautela y me disculpo con
frecuencia para que de verdad el pana me entienda.
¿Por qué universo, por qué
destino has tergiversado mis peticiones?
Enjoy*
DeberÃamos tener un botón de
reinicio. Poder presionar Ctrl. Alt y Suprimir,
asà tal vez todo fuera más sencillo… dejar el bendito drama, el auto flagelo y desechar
lo que hace daño. Mi problema es que soy existencialmente pendeja, que me sigo
dejando joder por alguien que es más pendejo que yo, pero que tiene un súper
poder de manipulación. Soy terriblemente manipulable, esa es la verdad., Es más,
aquà admitiéndolo, sencillamente no se decirle “no” a las personas. Menos a
este sujeto.
Jugar en el juego de alguien más,
ser la no regla y estar dispuesta a perder. Sin nada a cambio, sin beneficios
contractuales… asà funciona la vida, la felicidad se gana de a ratitos, porque
nadie puede llegar a ser feliz toda una vida, eso no existe. Estamos tan
acostumbradas a querer ser las eternas cenicientas en busca de un prÃncipe que
no llega. Nos acoplamos a una constante búsqueda que nunca cesará. Yo ya lo
entendà y lo acepté con orgullo, no soy princesa, ni siquiera lo llegue a ser
en el colegio. Asà que no, no espero a un prÃncipe… ahora solo me conformo con
lamer sapos y alucinar con alguien que me hace feliz dos veces por semana,
cuando no hay golf ni consultas que atender.
Suena lamentable e incluso
conformista, y sé que si mi I want to be Nina Rancel me
leyera se decepcionarÃa totalmente, en especial cuando para ella es fundamental
ser tratada como una versión “posmoderna de la Cenicienta, mÃnimo como una Kate Middleton”. **
Soy realista… mi prÃncipe hace tiempo que mordió
la manzana Deloitte Touche
Tohmatsu Limited y esta Blanca Nieves se jodió…resignada quedó al enano que
juega golf.
Enjoy*
**Adjunto dirección wed de Nina para que lean lo que es un mujeron
( http://ninarancel.blogspot.com/2013/03/carta-abierta-todos-mis-ex.html )
Vamos a redefinir los hechos como
sucedieron.
Hace dos semanas de promesas, de
nuevos capÃtulos abiertos. De un nuevo recomenzar para escribir otra historia,
una que valiera la pena en oportunidades y en sacrificios con un porvenir intransigente
pero con esperanzas de tener una dirección estable.
Por tercera vez renuncié a lo inoportuno,
a lo que duele y desestabiliza. Durante varias semanas lo logré, fui sensata y
optimista. Incluso me sentà orgullosa de esa extraña fuerza de voluntad que surgÃa
de quien sabe donde. Fui eso que llaman “abstenÃa”
Una persona del singular
Pretérito Imperfecto del verbo "abstener".
Pero pasó, la inevitable recaÃda de
quien ya no siente nada. O si?... Lo siento
por quien demostró oportunamente fe en mà y en lo que yo pude ser, lo siento de
verdad por la quÃmica que pasa tan infrecuentemente por mÃ, como yo pasé por ella.
Por lo que pude lograr y no logré, por la
vergüenza de la realidad de un martes como este, por quien ya no escribe… No es
por mÃ. Es por esos a quienes sigo haciéndoles daño por esta indudable falta de
conciencia y de amor por mi. Ciertamente la intolerancia propia es una fuerza
demostrativa de que siempre se puede estar peor.
De nuevo a esas
cosas que aún siguen doliendo. Y que van a doler siempre.
Enjoy*