*Bien ridÃculas las mujeres que escriben "ashi con beshitos, kriñitos y osistos de behbeh. Rubia tonta te odio*
Las grandes historias del mundo
se han escrito gracias a una traición. Y es que todos llevamos un ¨Judas¨
adentro… o peor, todos tenemos un amigo que se apellida Iscariote.
La presente es para hacer constar
en reconocimiento público y notorio que yo admiro a este personaje, que por si
no lo sabÃan suele ser rubia y con nombre de teibolera. Normalmente tienen el
instinto de saber el momento justo para obtener el numero de ese por quien
ocasionalmente babeas, admirablemente celebra cenas, cumpleaños y de forma
inocente sale en las fotos siempre robando el show y al lado de por quien
babeas.
Entiendo querido lector tus
ansias de cometer un asesinato silencioso y sin explicación, porque este
personaje asà lo amerita, pero pensemos por un momento que eso seria demasiado.
Yo estoy segura de que si Jesus hubiese podido, planeaba el desabastecimiento
de tintes color rubio ceniza de todas las marcas existentes, eso si que seria
la bendición de las venganzas, a Jesus no le dio chance de planearlo y por eso
hoy estamos como estamos.
Mi recomendación: Comencemos a clasificar
mejor a nuestros amigos, aquellos que solo son capaces de beneficiarse de tus
desventuras VS los que te apoyan de forma incondicional. Esos que no usan un
tinte para ocultar sus verdaderas razones VS los que no se tiñen el alma…
Enjoy*
Y un saludo especial a mi
chica Judas que me dejó sorprendida y con una gran historia por escribir.
Por tercer año consecutivo les
presento las desdichas del año.
Soy un incompleto, un número
impar… esos tres puntos suspensivos. Soy el verbo perder conjugado en pasado,
presente y posible futuro.
Soy una “ese”, una “i” y una “ene”:
Sin[empleo] Sin[moral]Sin[sentido]Sin[novio]Sin[fe]SIN fin de etc… la que quiso,
quien pudo y no fue, la que era, fui un te amo, dos te odio, infinitos te
extraño, una verdad muchas mentiras, soy la que lloró después del sexo, pesimista empedernida, quien está de bancarrota, la ex novia, una equivocada,
arrepentida de una tarde de alegrÃas, sigo siendo el mes de Marzo… este bendito
año de Marzo. Una incógnita en espera. De panadera a repostera, de periodista a asistente veterinario,
de novia perfecta a la amante veinteañera, de ser un todo a un nada… un error.
Dueña de gato a dueña de perro,
de gorda a flaca, de rubia a morena, de celosa a loca… incorrecta, indecisa, insegura,
imperfecta, irremediablemente irreversible. Me convertà en el compendio de los
defectos de alguien, en eso que dicen que te conviertes cuando no ves, no oyes
y sientes cuando no hay nada que sentir. Un año perdido, otro año perdida.
Querido 2012, gracias por nada. Espero
que el 2013 me dé más de lo que me quistaste y se lleve esta copia irreconocible
de quien este año fui.
Enjoy*
Cada año el 21 de diciembre ocurre
un solsticio, no recuerdo cual, pero sé que llega también el espÃritu de la
navidad.
Mi mamá, fiel a sus rituales
escribe una carta con 21 deseos que guarda durante todo el año, hoy en la
noche, abre la carta, tacha lo que se cumplió y la quema. Paralelo a eso, hay
velas de mandarinas, mandarinas, incienso y estrés por limpiar todo con sándalo.
Yo no suelo hacer el ritual del espÃritu
de la navidad. Pero este año, si. Mis 21 deseos se resumen a esto:
Encontrar mi camino y dejarme de
mariqueras.